Rapto Post-tribulacionista – Parte 1

Existen varias interpretaciones sobre el rapto o arrebatamiento de la iglesia, pero hoy quiero concentrarme en las dos opciones más populares que existen; las cuales son el rapto Pre-tribulacionista la cual dice que el rapto es antes de la Gran Tribulación, y el rapto Post-tribulacionista la cual dice que el rapto es después.

Debo decir que yo crecí con la interpretación general que el rapto sucede antes de la Gran Tribulación, que los cristianos vamos a ser arrebatados antes de esos eventos tan feos, que el Espíritu Santo y la Iglesia ya no van a funcionar durante los siete años del Anticristo, y que luego el Señor se aparece para destruir a sus enemigos y así iniciar el Milenio.

Pero conforme pasaban los años, me fui dando cuenta que esa posición tenía demasiados problemas, y para acomodar los versículos a esa interpretación tenía que hacer algunos “malabares” para poder alinear todo. Y eso me tenía muy inconforme.

En artículos anteriores en este blog, he comentado esa posición, pero hoy debo decir que finalmente he llegado a la conclusión que el rapto y la venida de Cristo son el mismo evento y que sucederán al final de la Gran Tribulación.

Antes que usted cierre esta ventana y me diga hereje… quiero decirle que este no es un cambio fácil, la idea de pasar por la Gran Tribulación no me emociona para nada, pero a la vez, me hace pensar en las consecuencias tan graves que puede tener una incorrecta interpretación sobre este asunto. Una cosa es esperar un rapto, y otra cosa es esperar la Gran Tribulación. Y es por eso que este asunto es serio.

Otra cosa que quiero decir es que tener una posición Pre-tribulacionista o Post-tribulacionista no significa caer en herejía como algunos pueden pensar. Como cristianos tenemos libertad de pensamiento en cuanto a los asuntos futuros. Nuestra salvación no depende de nuestra posición escatológica de los últimos tiempos.

¿Cómo es que llegué a cambiar de posición? Bueno, le presento la evidencia de manera resumida.

La Historia de la Iglesia

Juan Nelson Darby

Primero debemos notar que por 1.800 años, la iglesia siempre mantuvo una posición Post-tribulacionista del rapto y la venida de Cristo. Es decir, la iglesia siempre ha creído que el rapto y el regreso del Señor Jesucristo suceden después de los siete años del Anticristo. Por otro lado la posición Pre-tribulacionista inicia con Juan Nelson Darby en 1832. Es en ese momento que se hace una separación entre el rapto y la venida de Cristo. Y se dice que el rapto sucede antes de la Gran Tribulación. Esta es una interpretación reciente, y eso nos debe llamar mucho la atención. Esta interpretación se populariza con Ciro Scofield y se incorpora en las Biblias con dichos comentarios. Los dispensacionalistas adoptan esa interpretación, y los misioneros (la mayoría) que llegaron a Centroamérica eran dispensacionalistas, haciendo dicha interpretación la más popular por estos lados.

¿Será que Darby tenía más información por encima del resto de los 1.800 años de iglesia incluyendo a Clemente de Alejandría, Agustín de Hipona, Eusebio de Cesarea, Martín Lutero, Juan Calvino, etc?

La Evidencia Bíblica

 

Ese dato histórico me preocupa bastante y eso me hace ir a la Biblia para leer los pasajes tal y como los líderes de la iglesia lo hicieron anteriormente, es decir, leer la Biblia sin los anteojos del dispensacionalismo para ver los pasajes tal y como los primeros cristianos la leyeron.

Pero no solamente debemos hacer eso, sino que también debemos ver el texto original en el griego, ya que este tema demanda una exégesis bíblica de los pasajes, y no simplemente descartar una posición porque no “suena bien”.

Eso lo digo porque muchas personas siemplemente dicen: “Yo no creo que Dios nos haga pasar por la Gran Tribulación”… Pero ese es un argumento emocionalista, y no está basado en la Biblia. Mis emociones no deben regir mi teología. Eso nos demanda ser lo más objetivos que podamos. Este estudio debe servir como impulso inicial para que usted con su Biblia lea los pasajes mencionados a continuación.

Así que veamos una palabra muy importante en el texto bíblico: “παρουσία” (parousía), esta palabra normalmente se traduce como: advenimiento, presencia, regreso, venida. Esta palabra aparece 24 veces en el Nuevo Testamento griego, así que veamos algunos pasajes.

(Mateo 24:3) Mientras Jesús estaba sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron por separado, y le dijeron: «Dinos, ¿cuándo sucederá todo esto, y cuál será la señal de tu venida (parousía) y del fin del mundo?

En el pasaje anterior, los discípulos le preguntan a Jesús cuál será la señal de su venida. Notemos que esas preguntas son provocadas cuando Jesús les dice en Mateo 24:1 que el Templo será destruido.

1- ¿Cuándo sucederá todo esto? (Refiriéndose a la destrucción del Templo).

2- ¿Cuál será la señal de tu venida? (Refiriéndose a la parousía del Señor).

3- ¿Y del fin del mundo? (Refiriéndose al final de todas las cosas).

De esa manera Jesús empieza a dar respuesta a las tres preguntas. Algo interesante que debemos notar es que Jesús hace paralelos entre la destrucción del Templo y la Gran Tribulación, y los días de Noé y la Gran Tribulación. Entonces, la respuesta de Jesús aclara ambas cosas al mismo tiempo y se puede clasificar de la siguiente manera:

De Mateo 24:4 hasta el verso 28, se refiere a los eventos en el final de los tiempos, eso es la Gran Tribulación. Llegamos a esa conclusión por lo que dice Jesús en el verso 14 cuando habla del fin del mundo (entendiendo que “el fin” se refiere al fin del período de la Iglesia y el inicio del Reinado de Cristo en la Tierra):

“Y este evangelio del reino será predicado en todo el mundo para testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin.”

Y en el verso 21 menciona que será una gran tribulación.

“porque entonces habrá una gran tribulación, como no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora”

Note que en el verso 27 se usa nuevamente la palabra “parousía”.

“Porque la venida (parousía) del Hijo del Hombre será como el relámpago…”

Muchos verán los pasajes de Mateo 24:15 al 22, como si hablaran solamente en relación a la destrucción del Templo, eso está bien, pero voy a explicar eso más adelante.

La segunda sección de Mateo 24:29 hasta el 31, se refiere directamente a la parousía del Señor donde se menciona el arrebatamiento (Mateo 24:31) Debemos notar que el orden del relato de Jesús, muestra los pasajes que hablan de una gran tribulación antes de enviar a sus ángeles a recoger a su pueblo. Pero si el rapto sucede antes de la Gran Tribulación, entonces deberíamos mover estos pasajes al inicio del capítulo.

En el verso 31, Jesús termina la descripción histórica de los eventos, y a partir del verso 32 Jesús hace reflexión y descripciones suplementarias.

El paralelo que Jesús hace entre la destrucción del Templo y la Gran Tribulación la vemos en Mateo 24:32 al 35, cuando Jesús da la advertencia a los discípulos que cuando vean estas cosas, huyan. Y que esa generación no va a pasar sin que vean tales cosas. De hecho, esa generación pudo ver la destrucción del Templo. Esto hace que muchos piensen que todo el capítulo 24 se refiera al Templo solamente, pero entendemos que se refiere a ambos eventos al mismo tiempo.

En escatología esto se llama la Ley de la Doble Referencia (“The Footsteps of the Messiah” por Dr. Fruchtenbaum, pag. 4). Esto sucede cuando un pasaje habla de dos cosas al mismo tiempo, por ejemplo: Génesis 49:9-12 es una bendición de Jacob para Judá, pero a la vez se refiere al Mesías.

Pero los paralelos entre la Gran Tribulación y la destrucción del Templo no se terminan ahí. Jesús ahora continúa haciendo más paralelos, en este caso con el diluvio.

Noé y su familia fueron protegidos durante la inundación.

De Mateo 24:37 al verso 39, Jesús hace una comparación a los tiempos de Noé y el diluvio, con los últimos tiempos antes de la parousía del Señor.

Note que el verso 37 se usa nuevamente la palabra “parousía”.

“La venida (parousia) del Hijo del Hombre será como en los días de Noé…”

Noé y su familia fueron rescatados de la ira de Dios, pero aún así tuvieron que vivir tiempos de gran libertinaje, pecado y burla de la gente. Además vivieron el diluvio, Dios no los rescató antes de, sino durante.

Queda claro entonces que la venida de Cristo está representada no sólo en paralelo con la destrucción del Templo y los días de Noé, sino que Jesús también añade que antes de la parousía van a suceder cosas bastante feas, como: falsos Cristos, guerras y rumores de guerras, creyentes serán torturados y asesinados, habrán falsos profetas, el amor de muchos se enfriará, y como algo bueno, el evangelio será predicando en todo el mundo (algo que no calza si la Iglesia no está presente). Y además, el relato del rapto se presenta el mismo día de la parousía, cuando aparezca en el cielo la señal del Hijo del Hombre.

Entonces, muchos dirán que Mateo 24 sólo se refiere a la Segunda venida de Cristo y no al rapto, pero Mateo 24:29-31 es muy claro que se refiere al levantamiento de la iglesia.

Note también que aquí estamos dejando que el texto fluya por sí mismo, tal como si estuviéramos escuchando a Jesús en persona. El dispensacionalismo va a separar todo el capítulo en pedazos muy pequeños diciendo que un pedazo pertenece a la destrucción del Templo, y el siguiente se refiere a la Gran Tribulación, pero el siguiente es el rapto, etc. Interrumpiendo la fluidez de la respuesta de Jesús y el cuadro amplio que nos quiere presentar, además de acomodar las cosas de manera muy desordenada.

Les recomiendo que se tomen más tiempo estudiando el capítulo 24, pero ahora pasemos a los pasajes que tienen que ver con el rapto directamente 1 Tesalonicenses 4:15 dice:

“Les decimos esto como una enseñanza del Señor: Nosotros, los que vivimos, los que habremos quedado hasta que el Señor venga (parousía), no nos adelantaremos a los que murieron, sino que el Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, y los muertos en Cristo resucitarán primero.”

En el pasaje anterior vemos una conexión directa entre la parousía y el levantamiento de la Iglesia. Es decir, la esperanza no está en el rapto como tal, sino en la venida de Cristo (dentro de la cual se manifiesta el rapto, como muchas otras cosas mencionadas en Mateo 24).

¿Esperar el jarpázo o la parousía?

 

La palabra arrebatamiento en griego es “ἁρπάζω” (jarpázo), sin embargo la Biblia no nos pide esperar el jarpázo, sino más bien nos habla de esperar la parousía. Eso lo vemos en 1 Tesalonicenses 5:23:

“Que el mismo Dios de paz los santifique por completo; y que guarde irreprensible todo su ser, espíritu, alma y cuerpo, para la venida (parousía) de nuestro Señor Jesucristo.”

Además, 2 Pedro 3:12 dice:

“… ustedes deben vivir una vida santa y dedicada a Dios, y esperar con ansias la venida (parousía) del día de Dios. Ese día los cielos serán deshechos por el fuego, y los elementos se fundirán por el calor de las llamas.

En 2 Tesalonicenses 2:3, Pablo nos advierte que el día del Señor no vendrá sin que antes se manifieste el hombre de pecado, y nos pide que no nos dejemos engañar, indicando que estaremos en la Tierra cuando éste se manifieste:

“De ninguna manera se dejen engañar. Porque ese día no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, es decir, el hijo de perdición…”

Y en el verso 2:8 dice:

“Entonces se manifestará ese malvado, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca y destruirá con el resplandor de su venida (parousía).”

En otras palabras, Pablo nos está diciendo que la manifestación del anticristo sucede antes de la parousía del Señor, la cual está directamente conectada con el rapto.

 

La Parousía sucede mientras estamos en la Tierra, no en las bodas del Cordero..

 

Según el dispensacionalismo, la segunda venida de Cristo sucede cuando ya hemos sido raptados por Cristo unos años antes, y se supone que ya estamos en las bodas del Cordero en el cielo, pero la Biblia no habla de esa manera. Debemos notar que los pasajes que hablan de la segunda venida de Cristo, hablan como si nosotros todavía estuviéramos aquí en la Tierra.

Note los siguientes pasajes que hablan de la parousía del Señor como si estuviéramos aquí presentes en la Tierra:

Santiago 5:7 “Pero ustedes, hermanos, tengan paciencia hasta la venida (parousía) del Señor…”

2 Pedro 3:4  “Pero antes deben saber que en los días finales vendrá gente blasfema, que andará según sus propios malos deseos y que dirá: ¿Qué pasó con la promesa de su venida (parousía) ? Desde el día en que nuestros padres murieron, todas las cosas siguen tal y como eran desde el principio de la creación…»”

1 Juan 2:28 “Y ahora, hijitos, permanezcan en él para que, cuando se manifieste, tengamos confianza, y cuando venga (parousía) no nos alejemos de él avergonzados.”

En la segunda parte vamos a analizar este tema a la luz del libro de Apocalipsis.

Bendiciones !

Un comentario

  1. Simplemente el rapto después de la gran tribulación está en contraposición con 1 Tesalonisenses 5:9
    9 Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo,
    En la gran tribulación la Ira de Dios será derramada, por consiguiente un Hijo de Dios no puede estar en ese evento catastrófico donde es bien claro que la Ira de Dios y del Cordero será derramada sobre todo hombre que esté en este planeta (a Excepción de los 144,000 sellados).
    El evento de Mateo 24, es bien claro que sucede justo despues de la gran tribulación, y es cuando el Señor apartará a las ovejas de los cabritos, lo cual también se menciona en Mateo 25.
    En Mateo 24, se menciona la venida y tambien el arrebatamiento…
    De acuerdo a tu teoría, desde el momento que vez al anticristo confirmar el pacto, ya sabrás que el Señor vendrá en 7 años (¿donde esta la sorpresa entonces?), y en mateo 24 a partir del verísículo 38, habla de un acontecimiento sorpresivo…. que agarrará a muchos de manera sorpresiva… de acuerdo a los siguientes versículos:

    40 Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado.
    41 Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada.
    42 Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.
    43 Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa.
    44 Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis.

    ¿Como será posible esto en tiempos de angustia y persecución?, ¿Cómo será posible que alguien esté trabajando tranquilamente y de pronto sea quitado, si no va a haber libertad y menos para lo creyentes?..

    Yo he encontrado más incongruencias en la postura post-tribulacionista que en la pretribulacionista…De hecho no he encontrado mucho más argumentos sólidos.
    Las sagradas escrituras se defienden solas, pero es cierto que también se estudian con inteligencia y sentido común, como las preguntas hechas en torno a los versos 40 en adelante.

    Aunque discrepamos, NO ERES HEREJE. son puntos no esenciales para la salvación.

    Bendiciones hermano.

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