Placebo en la Iglesia

¿Que es placebo?

El placebo es un falso medicamento (normalmente pastillas de azúcar) que se receta a personas que piensan estar enfermas, así el doctor simplemente receta estas pastillas haciendo que el paciente se sienta psicologicamente mejor. El placebo también se utiliza cuando se experimenta con nuevos medicamentos; a un grupo se le receta placebo y a otro grupo el verdadero medicamento para así evitar falsos sentimientos de mejorías.

¿Pero que tiene que ver el placebo (falsa medicina) con la Iglesia? Tiene que ver en que muchas iglesias han caído en la trampa de predicar “placebo” a sus miembros en lugar de predicar la Palabra de Dios, haciéndolos sentir psicologicamente mejor. Lo confuso del asunto es que se puede estar predicando con versículos bíblicos, pero eso no significa que los miembros están creciendo en la Palabra.

Un ejemplo de predicar placebo es cuando la predicación ya no es una exposición o enseñanza de la Palabra sino mas bien un monólogo del pastor donde hay un gran énfasis a bromas y uso constante de lenguaje coloquial para que la prédica no parezca una prédica sino mas bien una conversación de vecindario. No quiero que me malinterpreten, yo tengo sentido del humor, pero siempre hay que tener un balance en las cosas.

Otra forma de placebo es cuando las predicas hablan la mayor parte del tiempo sobre autoestima, auto ayuda personal, como manejar las finanzas personales, como tener éxito en la vida, como ser feliz, yoga, meditación, arte-terapia, etc. No quiero decir que esos temas no sean buenos (a excepción del yoga y meditación) pero lo que estoy tratando de decir es que la Iglesia existe para predicar la Palabra y discipular (Mateo 28:19-20). Estos otros temas se pueden manejar a nivel de consejería personal y siempre con una dosis de la Palabra de Dios y oración.

¿Como saber si me están dando placebo?

En el área de la medicina la respuesta es muy sencilla, si usted esta enfermo y le están recetando placebo, usted nunca va a notar una mejoría física, sin embargo en su mente se siente muy bien. Así, en la iglesia, la forma de saber si nos están dando placebo es cuando al final de la prédica o enseñanza bíblica usted aprendió absolutamente nada. Recuerdo en una ocasión que alguien me dijo que el Pastor de su iglesia era un excelente predicador, yo le pregunté a esa persona cual había sido el tema de la predicacion el domingo, pero esta persona no me pudo responder, ni siquiera me pudo decir cuales versículos bíblicos habían leído ese domingo, sin embargo recuerda muy bien haber disfrutado mucho de la predica. Eso para mi no tiene sentido, si un mensaje es bueno es por su contenido, no porque el predicador es un buen orador.

Un ejemplo sencillo era el famoso programa “Otro Rollo” de Televisa donde Adal Ramones hacía monólogos bastante graciosos, debo decir que ese programa fue mi favorito por mucho tiempo. Sin embargo hoy no puedo escribir nada en este blog que yo haya aprendido de ese programa a excepción de dos o tres bromas. No estoy criticándolo, porque la meta del programa era hacer reír a las personas y no necesariamente enseñar o instruir. Pero cuando la meta de la iglesia es discipular y en lugar de eso estamos entreteniendo entonces estamos cayendo en un grave error.

El Poder de La Palabra

En 2 Timoteo 3:16 leemos:

“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”

Aquí encontramos la clave para saber si nos están predicando con placebo o no. Si estamos en una iglesia que realmente enseña  la Palabra entonces vamos a ver las características de ese pasaje en nuestras vidas. ¿Siente que le están enseñando la Palabra? ¿Se siente redargüido? ¿Se siente corregido? ¿Se siente instruido?

¿O siente mas bien que la iglesia a la que asiste esta obsesionada con entretenerlo?, por ejemplo con películas mas seguido de los normal, con actividades especiales como deportes, manualidades, excesiva cantidad de obras de teatro o predicas que hacen reír a toda la congregación, pero no hay corrección ni instrucción. Quiero aclarar que hacer películas u obras de teatro de vez en cuando no esta mal, el problema es cuando se hacen prácticamente todas las semanas tomando el tiempo de la predica.

La Iglesia no es un Supermercado

Estamos en una sociedad consumista, y por lo tanto mucha gente llega a la iglesia con una mentalidad consumista. Por eso muchas personas llegan a la Iglesia diciendo: “Eso no me gusta”, “Esa predica no estuvo tan buena como hace una semana”, “Ese predicador me gusta mas que el otro”, etc, etc.

Es necesario quitarnos esa forma de pensar y darnos cuenta que usted no asiste a una iglesia porque le gusta, sino porque usted necesita  ser enseñado, redargüido, corregido e instruido. Mientras la gente siga con una mentalidad consumista, van a seguir saltando de una iglesia a otra y nunca van a madurar. Se los digo por experiencia, pasarse de una iglesia a otra no lo hace crecer, solo lo hace muy bueno comparando iglesias, pero no lo hace maduro espiritualmente.

Así los Pastores y lideres de la iglesia tampoco pueden ver la Iglesia de forma consumista, donde compiten con otras iglesias para ver cuanta gente pueden atraer con actividades y programas especiales. Los lideres no estamos en la iglesia para entretener sino para enseñar, redargüir, corregir e instruir con la Palabra.

La Biblia es muy clara en las metas que una iglesia debe tener, no debemos importar métodos seculares de crecimiento a la iglesia que pertenece a un Reino que no es de este mundo.

Hebreos 4:12

La palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que las espadas de dos filos, pues penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

 

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