Espíritu Condescendiente

Este articulo fue escrito originalmente por el Pastor Tim Patrick en The Shepherd’s Connection Blog. Me parece un tema muy bueno, así que lo he traducido para compartirlo con todos ustedes. Bendiciones!

 

El Espíritu Condescendiente

“¿Alguna vez has sido culpable de mirar por debajo a los demás? Esta actitud se puede dar por prejuicio o un espíritu condescendiente. Mis padres me enseñaron a no “mirar a la gente por encima del hombro”. A veces pienso que he dejado ese espíritu atrás, pero luego alzo la vista y lo veo mirándome en la cara.

Jesús advirtió contra tal espíritu. “A unos que a sí mismos se consideraban justos y menospreciaban a los demás, Jesús les dijo esta parábola: «Dos hombres fueron al templo a orar: uno de ellos era fariseo, y el otro era cobrador de impuestos. Puesto de pie, el fariseo oraba consigo mismo de esta manera: “Dios mío, te doy gracias porque no soy como los demás, que son ladrones, injustos y adúlteros. ¡Ni siquiera soy como este cobrador de impuestos! Ayuno dos veces a la semana, y doy la décima parte de todo lo que gano.”  Pero el cobrador de impuestos, desde lejos, no se atrevía siquiera a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho y decía: “Dios mío, ten misericordia de mí, porque soy un pecador.”  Yo les digo que éste volvió a su casa justificado, y no el otro. Porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.” Lucas 18:9-14.

¿Vio la palabra “menospreciaba”? Los fariseos menospreciaban a los demás. Ellos pensaban que eran más justos y santos que los demás. El espíritu condescendiente no terminó con los fariseos. Todavía esta presente en nuestras iglesias desempeñando su trabajo menospreciante. ¿Como así?

Un espíritu condescendiente puede afligir al pastor. Un pastor que mira “por encima del hombro” a los pecadores en las bancas puede convertirse en un problema del corazón para el hombre de Dios. Muy cercanamente relacionado con esto es el pastor que subconscientemente toma el rol del mesías al liderar la Iglesia.

Un espíritu condescendiente puede traer aflicción a grupos misioneros. Grupos misioneros de las iglesias pueden ser culpables de ver “por encima del hombro” a las personas menos afortunadas con las cuales sirven. Una vez escuché a un hombre referirse a ese “lugar impío” al describir el destino de un viaje misionero y de cómo Dios “lo guió a ese lugar”.

Un espíritu condescendiente puede describir nuestra actitud hacia aquellos que no están a la medida de nuestros estándares de conducta moral. Podemos ver por debajo a los alcohólicos, a los drogadictos, las prostitutas o a otros que caen por debajo de nuestros estándares morales.

Un espíritu condescendiente nos puede afligir cuando ponemos estándares superficiales para medir progreso espiritual. Podemos fruncir la frente a aquellos que no vienen a la iglesia al mantener nuestros estándares. Podemos llegar a juzgar a aquellos que no parecen tener nuestra hambre espiritual. Podemos ver por debajo a aquellos que no adoran como nosotros.

Un espíritu condescendiente es evidente cuando nuestro orgullo nos causa mirar por debajo a aquellos de diferente raza, etnia, cultura o diferente grupo religioso o moral. Nuestro orgullo nos puede aislar de cualquiera y de todos estos grupos.

El fariseo descrito en el evangelio de Lucas estaba segado por un orgullo de auto-justicia. Él se separó a sí mismo de otras personas, porque se vio a si mismo moralmente y espiritualmente superior a los “pecadores alrededor suyo”.

Me turba decir esto, pero, “los Americanos” tienden a tener un espíritu condescendiente hacia otras naciones. Esto puede afectar grupos misioneros, aquellos que viajan al exterior o visitantes que viajan de otros países visitando Estados Unidos.

Jesús nunca vio por debajo a nadie (prostitutas, endemoniados, a marginados y de otras nacionales y demás). Él no era un “santulón” que hacia sentir a la gente como menos ciudadanos. Jesús motivaba a la gente y los hacia sentir como a alguien. Mi oración es que sigamos SU ejemplo.”

A esto quiero agregar que el orgullo y espíritu de superioridad son los mayores problemas que podemos encontrar en un ministro. Gracias a Dios, no son muchos los pastores o misioneros con este problema, pero sin duda, es un problema real en la Iglesia hoy en día.

Bendiciones !

 

3 comentarios

  1. Hola Gabo, es primera vez que leo esta pagina y la verdad me has dejado muy impreionada con todas las aclaraciones que me hiciste, te comento que soy Cristiana perseverante desde hace 8 meses mi, quiero conocer mas de la vida de Jesus la verdad que estoy muy contenga de poder servirle a Dios, pero todavia no se que hacer quiero hacer de todo pero al final no se que hacer, tengo mucho entusiasmo muchos de mis lideres dicen que soy una lider nata pero no se como empezar, siento que stoy estancada espiritualmente, la verdad quisiera que me dieras algun consejo o alguna sugerencia, la verdad que eso me ayudaria bastante, Dios sabe porque tube la oportunidad de ver esta pagina y leer mas de su palabra si me quieres sugerir me podes escribir a este correo susidissacreta@hotmail.com estare en espera de tu respuesta y espero en Dios que te siga bendiciendo grandemente y te siga dando mucha sabiduria, Bendiciones por siempre

    1.  Hola Susi, me alegra mucho que le guste la pagina. Siga adelante, en Dios nunca estamos estancados, siempre estamos creciendo porque Dios siempre esta en control de todo. Que Dios la continúe bendiciendo !

  2. Me parece de gran ayuda este articulo, la verdad comparto mucho la opinion que tienen referente a menospreciar a alguien por lo que suponemos tener, ya que como seres humanos nos somos perfecto si no que tenemos que tratar la manera de seguir el ejemplo de Dios!!  Bendiciones por siempre!!

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