El Dominionismo

En artículos anteriores hemos hablado sobre la Nueva Reforma Apostólica, el cual es un movimiento que inicia al final de los años noventas con Peter Wagner. Este señor introduce la idea de una restauración del apostolado dentro de la iglesia. Esos temas ya los hemos mencionado en este blog anteriormente.

Sin embargo, Peter Wagner también enseñaba otro tema, y esa es la teología del dominionismo. Esta teología se basa en Génesis 1:26 que dice:

“Entonces dijo Dios: «¡Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza! ¡Que domine en toda la tierra sobre los peces del mar, sobre las aves de los cielos y las bestias, y sobre todo animal que repta sobre la tierra!»”

Ellos dicen que el propósito de Dios es que el ser humano ejerza dominio sobre todas las cosas, y que hoy en día, el representante de Dios en la Tierra es la Iglesia, por lo tanto la iglesia debe ejercer dominio… sobre todos los aspectos de la vida, incluyendo los gobiernos en cada país.

En ese sentido, los países actuales deben ser gobernados desde la iglesia, todas las instituciones del gobierno deben ser ocupadas por cristianos hasta que Cristo vuelva. Todo esto bajo la dirección de unos cuantos apóstoles (ya que la mayoría de la iglesia evangélica no acepta dicha doctrina, si es que la conocen).

Sin embargo, la mayoría de estos apóstoles, no hablan mucho de dominionismo o no lo mencionan del todo, pero de lo que sí hablan es del Reino de Dios en la Tierra, que en la interpretación de ellos, es básicamente lo mismo. Jesús enseña a sus discípulos a orar y dice: venga tu reino, hágase tu voluntad como en el cielo, así también en la Tierra”. (Mateo 6:10).

El caso de Eusebio

Cuando Eusebio de Cesarea (263-339 aC.) vio que el Imperio Romano se había declarado cristiano, éste pensó que el reino de Dios se estaba manifestando en la Tierra. Ya sabemos que eso no funcionó. Pero bíblicamente hablando, el Reino de Dios en la Tierra se va a cumplir solamente cuando Cristo vuelva, pero no es el trabajo de la iglesia actual de establecer ese Reino todavía, solamente anunciar la venida de Cristo.

Sabemos que al unirse la iglesia con el Imperio Romano, la iglesia se corrompe éticamente, moralmente, espiritualmente y eclesiásticamente, hasta que llegamos a la Reforma Protestante la cual busca encausar a la iglesia de vuelta a la doctrina original de los primeros apóstoles. En otras palabras, la unión iglesia-estado, desde el punto de vista histórico, nunca ha funcionado para la iglesia ni para el Estado.

Tampoco es la intención de Jesucristo que la iglesia se una al Estado, no hay base bíblica para ello. Ni que la iglesia administre un Estado. Simplemente son dos filosofías muy diferentes con metas muy diferentes. No estoy diciendo que la política sea mala, solamente que cumplen propósitos muy diferentes.

Una sana interpretación del reino de Dios, es la que encontramos en las mismas palabras de Jesús. Primero, el reino de Dios se ha acercado con Jesucristo (Mateo 4:17), Jesús predicaba el evangelio del Reino, el cuál nunca incita a tomar los poderes políticos (Mateo 4:23), Jesús critica a los líderes religiosos que viven en un elitismo eclesial y advierte a la gente que no sean como ellos para poder entrar el reino de los cielos (Mateo 5:20). Además, el reino de Dios no pertenece a este mundo (Juan 18:36). Por lo tanto nada hacemos tratando de imponer el reino de Dios en la tierra. Pero sabemos que cuando Cristo vuelva, regresará a la tierra a reinar por mil años (Apocalipsis 20:1).

De ahí la famosa frase de George Ladd respecto al reino de Dios: “Ya, pero todavía no”. El reino de Dios ya ha llegado, pero todavía no se ha cumplido en su totalidad. Sólo Cristo lo hará.

Pero la Nueva Reforma Apostólica, piensa que el reino de Dios debe manifestarse en la tierra por medio de la iglesia en todos los poderes del Gobierno, como manifestación o cumplimiento de ese reino.

La llamada “profeta” Cindy Jacobs habla abiertamente sobre el tema en un artículo llamado La Autoridad del Reino, ella dice:

“Una de las razones por las que nuestra nación está tan mal es porque no nos apropiamos de lo que tenemos… Hemos desconectado el gobierno y lo sobrenatural… cuando tomemos autoridad espiritual sobre todas las cosas en esa ciudad, vamos a ir a otro nivel.”

Ella también pregunta:

“¿Tenemos autoridad sobre esta nación? Hemos estado dentro de las iglesias pero no hemos demostrado el poder de Dios fuera de ellas.”

Cindy Jacobs

Rony Chaves en un artículo llamado El ejercicio de la Política desde la Visión Apostólica dice lo siguiente:

“Dios sometió todas las cosas al dominio de Cristo y añade que tomó a la Iglesia como su Cuerpo, conservando el lugar de preeminencia como cabeza y junto con ella, lo llenará todo por completo… Al hablar de todo, quedan incluidas las esferas de autoridad política y gubernamental…”

“Creemos que más que sano, es necesaria, y en muchos casos obligatorios la participación activa de toda la Iglesia en la política de una nación.”

“No es utópico, y mucho menos blasfemo, decir que además del principio primario y fundamental de predicar el Evangelio del Reino a todas las personas y en todos los lugares, el propósito de la Iglesia en la tierra, es reinar y gobernar.”

Y así podemos citar cientos de referencias, ya que esos apóstoles tienen años de estar predicando la manifestación del Reino de Dios en la tierra… por medio de ellos mismos (los apóstoles).

Eso no significa que un cristiano no puede opinar en los temas políticos, la participación de la ciudadanía siempre es importante. Podemos tener un presidente o diputados cristianos, siempre y cuando la interpretación del dominionismo no esté presente.

El caso de Fabricio Alvarado

Al momento de escribir este artículo, Costa Rica está esperando la segunda ronda de votaciones para elegir al presidente de la República, la lucha está entre Carlos Alvarado del PAC, el cual es un partido de centro izquierda (con algunos miembros muy de izquierda), y Fabricio Alvarado el cual es miembro de la iglesia del apóstol Rony Chaves.

Si creemos que 2+2=4, entonces debería preocuparnos la idea que Fabricio Alvarado quiera intentar hacer Gobierno desde los principios de la cuasi-secta apostólica de Rony Chaves, la cual incluye la teología del dominionismo. En ese sentido, espero por el bien del país estar equivocado.

Sino, vamos a ver pastores, apóstoles, profetas, y muchas otras personas con cero experiencia y conocimiento en política, tomando puestos en los tres poderes del Gobierno solamente para traer atraso, nepotismos, argollas, y frases como: “Dios me dijo…” para justificar decisiones cuestionables dentro del Gobierno.

Muchas leyes van a ser introducidas con interpretaciones que van a venir principalmente del Antiguo Testamento, lo cual no es justificable desde el punto de vista teológico, ni desde el punto de vista político-social. Pero lo van a hacer pensando que están simplemente “cumpliendo la voluntad de Dios”. Y que la resistencia a esas leyes son prueba que están haciendo las cosas bien, porque el diablo está enojado contra ellos.

Fabricio y Carlos Alvarado

La verdad es, que el pecado no puede ser legislado fuera de un país. La transformación de un país no puede ser forzada desde la esferas del gobierno. Una verdadera transformación social debe iniciar desde el núcleo familiar. Es el trabajo de las iglesias locales evangelizar, discipular y enseñar los valores morales en cada barrio y ciudad… respetando si quieren o no escuchar ese mensaje. Esa transformación individual se va a reflejar a nivel macro en nuestra sociedad, donde vamos a tener una nación con una opinión mayoritaria a principios judeo-cristianos.

Ahora, siempre van a existir opiniones diferentes y liberales, pero es la tarea de un presidente gobernar para todo el pueblo, y no para una sola ideología o religión en particular. En ese sentido, Fabricio Alvarado debe ser presidente de todos los costarricenses, le guste o no le guste. Y debe velar por el respeto y derechos de todos por igual.

En mi caso, no me gusta ninguno de los dos candidatos, pero no puedo cerrar los ojos y desear que las cosas sean diferentes, esto es lo que el país ha elegido, y ahora tenemos que hacerle frente al asunto.

Como cristiano, insto para que oremos, para que cualquiera que sea el próximo presidente lo haga con sabiduría, sin dejarse llevar por grupos con intereses propios, desfavoreciendo no solamente a los que piensan diferente, sino también a los demás cristianos que vamos a salir “embarrados” con los errores que comentan en nombre de Cristo.

Bendiciones !

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