¿Diezmar o no?

El diezmo en la iglesia es uno de los temas mas controversiales que se pueden hablar entre cristianos. Ha generado muchos debates, y ha generado muchos abusos por parte de pastores y denominaciones. Pero es importante ir a la Biblia y determinar si nosotros como cristianos debemos diezmar en la iglesia.

El primer lugar donde encontramos referencia al diezmo es en Génesis 14:18, antes de la Ley de Moisés, el versículo dice:

Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino; y lo bendijo, diciendo: «Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra; y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó a tus enemigos en tus manos». Y le dio Abram los diezmos de todo.

Según el autor de los Hebreos, este Melquisedec es uno semejante al Hijo de Dios hablando con Abram, muchos teólogos dicen que Melquisedec era el Hijo de Dios manifestándose a Abram, lo cual seria una teofanía, las teofanías suceden varias veces en el Antiguo Testamento, por eso es muy probable que lo sea. Hebreos 7:1-3 dice:

Este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, salió a recibir a Abraham que volvía de la derrota de los reyes, y lo bendijo. A él asimismo dio Abraham los diezmos de todo. Melquisedec significa primeramente «Rey de justicia», y también «Rey de Salem», esto es, «Rey de paz». Nada se sabe de su padre ni de su madre ni de sus antepasados; ni tampoco del principio y fin de su vida. Y así, a semejanza del Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.

En ese sentido, Abraham no estaría dando el diezmo a un hombre, sino a Dios, y ese es un detalle muy importante por el significado que el diezmo tiene, y ese significado es que el diezmo es un medio de adoración a Dios.

Luego encontramos otra referencia en Génesis 28:20 donde dice:

Allí hizo voto Jacob, diciendo: «Si va Dios conmigo y me guarda en este viaje en que estoy, si me da pan para comer y vestido para vestir y si vuelvo en paz a casa de mi padre, Jehová será mi Dios. Y esta piedra que he puesto por señal será casa de Dios; y de todo lo que me des, el diezmo apartaré para ti»

Esto lo dice Jacob justamente cuando Dios se le aparece en Betel, otra teofanía. Este voto lo hace Jacob a Dios y promete dar el diezmo de sus pertenencias.

Hasta aquí tenemos dos referencias del diezmo, pero esto no representa que las demás personas deban hacer lo mismo, esto es solo un asunto personal entre Abraham y Jacob con Dios, Génesis es un libro histórico y solamente relata lo que sucede, pero no necesariamente nos está diciendo lo que debemos hacer. Pero el diezmo se vuelve algo generalizado y un mandamiento para todo Israel cuando se vuelve parte de la Ley de Moisés. Esto lo vemos en varios lugares, uno de ellos es Deuteronomio 14:22 que dice:

Indefectiblemente diezmarás todo el producto del grano que rinda tu campo cada año.

Es hasta la Ley de Moisés que todo ciudadano de Israel debe dar el diezmo de sus frutos. Pero luego de esto llegamos al Nuevo Testamento, aquí es cuando Dios establece la Iglesia y es cuando empieza el nuevo periodo, dispensación o pacto de La Gracia y por lo tanto ya no estamos bajo la Ley de Moisés. Entonces las preguntas nacen: ¿Debemos diezmar en la Iglesia? ¿Es obligatorio diezmar? ¿Es pecado no diezmar? ¿Qué pasa si no diezmo?

El Nuevo Testamento

Primero debemos entender qué es un pacto o dispensación, y para esto vamos a poner un ejemplo: Cuando una persona alquila una casa, se firma un contrato por uno, dos o tres años. Si el contrato llega a expirar y ambas partes quieren seguir haciendo negocios, entonces se hace una renovación del contrato, pero en la renovación las partes pueden incluir cláusulas nuevas, o pueden eliminar cláusulas del contrato. El contrato válido es el más reciente, no el anterior.

De igual manera sucede con las dispensaciones o los pactos de Dios con el hombre en la Biblia. El nuevo “contrato” vigente es el de la Gracia, en este nuevo pacto Dios ha eliminado algunas cláusulas y ha agregado otras que no existían antes. Por ejemplo: La Iglesia no tiene que tener ciudades de refugio (Deuteronomio 19) porque eso es parte de la Ley de Moisés para Israel, pero ahora tenemos que celebrar la cena del Señor y el bautismo, lo cual no era parte de la Ley de Moisés.

En ese sentido, lo que vemos en el Nuevo Testamento es que Dios no exige a la iglesia dar un diezmo de sus ingresos. Esto por supuesto no son buenas noticias para muchos pastores los cuales van a brincar con reclamos o con alguna excusa para exigir al pueblo un diezmo. Pero exigir a la congregación algo que la Biblia no nos pide sería un error… o hasta pecado.

Pero el Nuevo Testamento habla de ofrendar, lo cual es diferente al diezmo, el diezmo es dar exigidamente el diez por ciento de nuestros ingresos, pero la ofrenda es algo mas libre, puede ser menos, o puede ser más. Eso depende de la persona.

Cuando decimos que el diezmo era una práctica del periodo de la Ley, y por lo tanto ya no debemos practicarla, muchos se excusan diciendo que el diezmo se practicaba antes de la Ley, y por lo tanto no es exclusivo de la Ley y que se aplica a cualquier otro periodo incluyendo al de la Gracia. Pero si seguimos esa lógica, entonces deberíamos circuncidarnos, matar cabritos y tener varias concubinas… pero dudo que acepten hacer eso.

Entonces, el Nuevo Testamento ya no habla del diezmo, sino de ofrendas o donativos, 1 Corintios 16:1-3 dice:

En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia. Cada primer día de la semana, cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas. Y cuando haya llegado, enviaré a quienes vosotros hayáis designado por carta para que lleven vuestro donativo a Jerusalén.

Note que Pablo dice que “pongan aparte algo”, por lo tanto no podemos decir que la ofrenda es un diezmo, sino cualquier monto que la persona quiera dar. Por otro lado Pablo dice en 2 Corintios 9:7

Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza ni por obligación, porque Dios ama al dador alegre.

Por lo tanto no es por obligación. Esto hasta aquí ya queda bastante claro que los pastores no deben exigir diezmos ni ofrendas a sus ovejas en las congregaciones. Eso no significa que vamos a dejar de apoyar a la iglesia con ofrendas, ya que las iglesias normalmente tienen obligaciones financieras, gastos operativos, y muchas iglesias apoyan a misioneros en el campo.

Pero el balance que debemos hacer es no pensar que estamos pecando sino sacamos el diezmo de cada dinero que nos llega a la mano. En una ocasión un pastor le dijo a una hermana de la iglesia que ella debía dar el diezmo de lo que recibía de su esposo cada mes, esto a pesar de que el esposo ya daba el diezmo de lo que ganaba del trabajo, eso es un abuso, y es poner cargas de conciencia a las personas. Los dos pueden ser considerados un hogar que ya diezma a la iglesia.

Otros casos de abuso son cuando los pastores prometen a sus ovejas que Dios los va a sacar de las deudas si diezman o si dan ofrendas especiales. O cuando prometen sanidades, o que Dios les va a dar el carro o la casa que quieren. El diezmo no es un negocio que hacemos con Dios. Muchos incluso dicen que la gente de escasos recursos viven en pobreza porque no diezman, lo cual no es correcto.

También debemos tener cuidado con las manipulaciones, personalmente conozco una iglesia que usa una réplica del Arca del Pacto para recoger los diezmos, eso es solo una táctica visual para generar un impacto en las personas. Es más impresionante poner la ofrenda en una réplica del Arca que una bolsa o sobre de carta. En otra ocasión estuve en un culto donde el pastor ungía con aceite los sobres de las ofrendas antes de entregarlas a la gente. Eso no es bíblico, y ese no es el uso que se le debe dar al aceite. Pero de igual manera generan un impacto en las personas ofrendar con sobres ungidos con aceite, como si fuera algo extra especial.

Debemos comprender que el diezmo es un medio de adoración a Dios, no es un medio de hacer ganancias, ni para los ofrendantes ni para los que la reciben. Este es un dinero que le pertenece a Dios, y por lo tanto las iglesias y los ministerios deben pedirlos y usarlos responsablemente.

Muchos predicadores famosos tienen mansiones, aviones privados, y viven viajando hospedándose en hoteles lujosos. Ellos excusan esas cosas como “bendiciones de Dios”, cuando realmente es mala mayordomía, es un abuso, y no es mostrar amor por tantas iglesias que luchan financieramente para mantenerse abiertas, o misioneros en el campo que ocupan apoyo del resto del cuerpo de Cristo. Pero cada quien dará cuenta a Dios de lo que haga.

Aquí les dejo otros versículos:

Romanos 15:26

porque Macedonia y Acaya  tuvieron a bien hacer una ofrenda para los pobres que hay entre los santos que están en Jerusalén.

2 Corintios 8:21

Evitamos así que nadie nos censure en cuanto a esta ofrenda abundante que administramos, procurando hacer las cosas honradamente, no solo delante del Señor sino también delante de los hombres.

Filipenses 4:12

No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.

Bendiciones !

 

Un comentario

  1. No solo no deben exijir sino denunciar a que quienes pidenel diezmo!!! El hablar del diezmo es hablar de la ley, y nosotros viviomos por la gracia!!! mejor enseñen en como ofrendar y no hablar ya del diezmo. hay personas que creen que les estan robando a Dios si no dan su diezmo, esto es como pensar que uno tiene que aceptar a jesus por miedo de ir al infierno. y no señores es la gracia, el amor el motor de nustras acciones y no ya el miedo a quebrantar una ley. saludos cordiales!!!!

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