Cristianismo Emergente Post-moderno

Se dice que estamos en tiempos de “posmodernidad” o “postmodernidad”, es decir, la noción que la “modernidad” donde la ciencia, las verdades, los hechos y las pruebas ya han pasado de moda y ahora reinan las verdades relativas, de los sentimientos, donde todo depende de todo, ya no hay verdades absolutas y por lo tanto la verdad no es importante, sino que lo importante es cómo las cosas afectan nuestras emociones.

El postmodernismo es un tema muy amplio, y lo anterior es una forma extremadamente reducida de describirla. Pero lo que queremos ver aquí es cómo el posmodernismo ha penetrado en la iglesia y cómo afecta al cristianismo de hoy.

El cristianismo de hoy está desilusionado con la iglesia y sus estructuras, las cuales muchas veces son burocráticas e inflexibles. Eso sucede especialmente si usted está en una denominación con mucha historia detrás. Por varios años estuve en una iglesia con una denominación muy tradicional, y el proceso para tan siquiera salir a evangelizar era triste. Se necesitaba la aprobación de diferentes personas y todos los lideres de la iglesia tenían que estar al tanto, o dar los permisos para que un grupo de ocho adolescentes pudieran salir a entregar tratados a la calle. Cuando lo hacíamos sin el “permiso” del liderazgo, nos metíamos en problemas.

Esos procesos burocráticos suceden en muchas iglesias actualmente, y era cuestión de tiempo para que nuevas generaciones levantaran sus voces en protesta.

Debo decir que muchas de las cosas que estos nuevos movimientos postmodernos están protestando son reales y ciertas. La iglesia debe aprender a ser más dinámica y debe estar más conectada con las personas en sus comunidades, pero siempre existe el peligro de irnos a los extremos cuando queremos protestar una situación especifica.

Mark Driscoll fue un pastor que en los 90s estuvo involucrado con el movimiento emergente, este es un movimiento postmoderno dentro del cristianismo, el pastor Driscoll decidió abandonar ese movimiento cuando empezó a desviarse hacia una teología herética. Este pastor divide al movimiento emergente o postmoderno en tres categorías:

Los Relevantes

Estos son los cristianos, pastores e iglesias que buscan ser relevantes a su contexto. Es cierto que el evangelio siempre debe ser predicado de manera relevante, sin embargo aquí no estamos hablando de la exposición relevante de la Palabra de Dios, sino de los asuntos de modas y cuestiones externas. Es por eso que muchos pastores postmodernos siempre buscan estar a la moda actual, pastores al estilo “hipster” abundan ahora en todos los lados, especialmente entre los pastores de jóvenes. (Me pregunto cuál será la moda en unos cinco o seis años). Recuerdo un pastor emergente mexicano que decía que la iglesia necesitaba más lideres de jóvenes “emos”, sino, íbamos a ser irrelevantes. Hoy en día ser “emo” ha pasado de moda, y no hay reporte de cierres de iglesias por no haber tenido lideres “emo” en sus congregaciones.

El punto que estamos tratando de dejar claro aquí es que las modas van y vienen. No es la meta de la iglesia ser relevante en un contexto tan volátil, sobre todo cuando nace de conflictos de identidad entre los adolescentes. Y si vamos a estar a la moda, es sólo porque es divertido, y no porque queremos re-definir la iglesia para “salvarla”.

¿Realmente creemos que los jóvenes van a dejar la iglesia sólo porque el pastor llega en automóvil a la iglesia en lugar de una bicicleta? Si usted va a perder miembros sólo porque el pastor no se deja la barba, no usa tatuajes, y anteojos de marco grueso…. creo que ellos le están haciendo un favor a usted al dejar su iglesia. El mandato a la iglesia es hacer discípulos que viven como Cristo nos ha mandado vivir, y no gente que les gusta ser cristianos solo porque es “cool” asistir a su iglesia.

Pastor de jóvenes para los “relevantes”. (versión 2017)

Los Reconstruccionistas

Estos son los cristianos postmodernos que buscan hacer iglesia de manera completamente diferente. Y aquí no estoy hablando de usar candelas en los tiempos de oración, o si hacen la cena del Señor diferente, etc. Aquí estamos hablando de cambiar la estructura de la iglesia por completo. Para algunos eso significa eliminar la estructura administrativa y eclesial, y que cada persona haga su cristianismo de manera individual. Congregarse ya no se trata de ir a un edificio y adorar, sino de ir a un parque o una montaña y meditar sobre Dios mientras nos conectamos con la naturaleza. Otros lugares de reunión son sodas, cafeterías, universidades, casas, etc.

Todo eso suena muy bonito… si el cristianismo se tratara de mi. Pero el evangelio no se trata de mi, se trata de Dios y la voluntad de Dios para nuestras vidas. El problema con ese modelo es que al eliminar la estructura organizacional de la iglesia, también estamos eliminando la posibilidad de un cristianismo organizado donde por ejemplo; necesitamos enviar misioneros a países donde el evangelio no ha llegado. No vamos a tener la estructura organizacional ni administrativa para ayudar a cristianos que están sufriendo persecución en países cerrados al evangelio, de hecho, no tendríamos misioneros del todo porque en este modelo ser cristiano no se trata de obedecer a Cristo, sino de “vivir mi cristianismo como yo quiero”. Además, el café de Starbucks no sabe tan rico cuando alguien habla de temas tan serios.

Cristianismo “reconstruido”… mientras muchos mueren sin Cristo en otros países.

Los Revisionistas

Si pensamos que el asunto estaba feo, los revisionistas son los peores. Estas son las personas que piensan que muchos pasajes de la Biblia no son relevantes al cristianismo de hoy en día.

Es aquí donde tenemos muchos cristianos y pastores homosexuales que dicen que los pasajes donde la Biblia habla de homosexualidad ya no aplican al día de hoy. Ahí tenemos personas como el “pastor” Rob Bell, quien dijo:

La iglesia va a seguir siendo más irrelevante cuando sigamos citando cartas de hace dos mil años como nuestra mejor defensa

Un pastor que no ve la Biblia como la mejor defensa del cristianismo, es un pastor que no tiene fundamento, ya no tiene una Roca debajo de sus pies, la cual es Cristo.

Brian McLaren es otro líder del movimiento post-moderno, post-cristiano, que dice:

¿No seria mejor si hablamos de Jesús como uno más entre muchos, en lugar de levantarlo como un ejemplo extraordinario? Porque al hacer eso, creamos y perpetuamos  este elitismo y exclusivismo cristiano.

De esta manera no solamente ven a la Biblia irrelevante, sino que también ven a la persona de Jesucristo en un grado menor, además de ver al cristianismo como un problema de elitismo en la sociedad.

Oremos por cada uno de estos pastores, que piensan ser los nuevos “Martín Lutero” de nuestra época tratando de traer una reforma cristiana, que en lugar de volver a los principios del evangelio como Lutero quiso hacerlo, más bien quieren eliminar y alejarse de esos principios fundamentales.

Bendiciones !

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